GENTES, COSTUMBRES, FOLCLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LAS PROVINCIAS DE ESPAÑA:
(Proyecto): MISCELÁNEA, EPISODIOS, Y DATOS PARA LA HISTORIA DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA 1872-1876; FRENTES DE ARAGÓN, MAESTRAZGO, EBRO, CASTELLÓN, MORELLA Y VALENCIA".
"AÑO 1874, ABRIL: CRÓNICAS Y NOTICIAS SOBRE LA
PATULEA CARLISTA DE CUCALA, VALLÉS, SANTÉS Y OTRAS FACCIONES DE CORRELEGIONARIOS".
Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL... ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).
- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).
INTRODUCCIÓN TEMÁTICA: El alzamiento en armas de
Pascual Cucala Mir: En la noche del 5 de junio del año 1872, en el municipio de
Alcalá de Xivert, se levantó en armas inicialmente con una partida de unos quince hombres de
Alcalá, los cuales crearon una facción armada, de inicio obedecían a las
órdenes de Pascual Cucala Mir y Vicente Bou Martorell, que fueron los incitadores del
levantamiento ayudados y apoyados por la Junta Carlista del pueblo, presidida
por José Vela. Los constituidos guerrilleros de las facciones de Cucala y Bou
al grito de ¡Viva Carlos VII! proclamaron solemnemente en la plaza de Alcalá de
Chivert a Carlos VII como rey legítimo y atentaron y rompieron los aparatos del
telégrafo de Alcalá para evitar las comunicaciones oficiales, y se tiraron al
monte. Así comenzó la leyenda del mítico jefe militar carlista Pascual Cucala
(Don Pascual como así le gustaba y exigía que le llamasen).
(Nota: Pascual Cucala Mir, en el momento de los
hechos era agricultor y propietario de una ganadería de toros bravos en Alcalà
de Xivert, en su juventud había luchado como voluntario en el ejército carlista
de Cabrera. Pascual Cucala, fue candidato carlista en las primeras elecciones
tras la Revolución de septiembre del año 1868).(Relator: Juan E. Prades Bel).
EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: Artículos publicados
por la prensa de la época, recopilados en el archivo documental “Memorias
Históricas de 135 municipios de la provincia de Castellón”. (Juan E. Prades
Bel).
(Documento N.º 1, fechado en el año 1874):
- AÑO 1874: LA IGUALDAD, DIARIO REPUBLICANO FEDERAL (Madrid.
1868), 15/4/1874, página 3. Tomamos de Las Provincias de Valencia: «Varias
veces hemos hecho presente la necesidad de aumentar las fuerzas militares de
este distrito para combatir con energía al carlismo; pero hemos de ser parcos
en pedir refuerzos, cuando la necesidad de socorrer a Bilbao obliga a enviar
las tropas disponibles al Norte.
- Con las pocas que en esta capitanía general
existen, no es posible perseguir a los facciosos del Maestrazgo, y estos, que
lo recorrían hasta ahora impunemente, comienzan a fortificarse en él.
- Polo, que pudiéramos llamar el cabecilla de la
alta montaña, de donde nunca ha querido salir, ha mandado construir tres
fuertes: uno en San Cristóbal de Sarañana, otro en Cinctorres y el tercero en
el castillo de la Tolodella. En ellos tiene guarnición para replegarse en el
caso frecuente de que los voluntarios de Morella hagan alguna correría.
- A fin de que no suban carros a Morella, han
cortado los carlistas las carreteras de Valencia y Aragón por medio de zanjas y
han publicado bandos en los pueblos para que nadie lleve comestibles; pero no
por eso la plaza deja de ser socorrida, pues por medio de la arriería se
introducen trigos, harinas, patatas y cuanto necesita.
- Sería muy bueno que se aumentase hasta 400 el
número de móviles al mando de Antolí, porque, conocedores del país, podrían en
sus excursiones capturar a todos los comandantes de armas, que son la pesadilla
de los pueblos.
- Nos dicen también que en Portell tienen presos
los carlistas a tres individuos, a los que dicen van a fusilar dentro de pocos
días. A uno de ellos, masovero del término de Ares, le acusan de espía, cuando
no tiene más daño que haber servido de guía al general Palacio cuando el ataque
y toma de Ares.
- Vallés, que se hallaba en Alcalá (de Chivert),
marchó el día 7 (de abril de 1874) a Vinaroz, a la primera de estas poblaciones
fue con el propósito difícil de meter en cintura a la patulea de Cucala, que lo
necesita mucho, pues desde que fue herido su jefe andan divididos en bandas
errantes por el país, cometiendo todo género de excesos.
- Vallés destituyó al hermano de Cucala, tomando
severas medidas contra varios jefes de segunda o tercera fila, pero no es de
esperar que produzcan gran resultado, pues las discordias entre los carlistas
son graves; y mayor aún su indisciplina, de modo que no es probable qué
obedezcan a Valles. Este padece un reumatismo en la pierna y pie derecho que le
hace cojear y le obliga a ir carruaje siempre que le es posible.
- Se ha publicado además en los pueblos de la costa
un bando a nombre del jefe Palacios, mandando a los carlistas que han
abandonado sus partidas y andan merodeando por el país qua se presenten a sus
cuerpos, amenazándoles con fusilarlos sino obedecen. No hemos de censurar esta
orden; pero es ridículo otro bando que, según los diarios madrileños, ha hecho
publicar el mismo cabecilla en todos los pueblos del Maestrazgo, imponiendo
pena de la vida al que diga que el diputado provincial D. Salvador Vidal ha sido
asesinado por los carlistas.
- Palacios, setenta y seis horas después del
asesinato del Sr. Vidal, cometido en un punto inmediato al cuartel general
Carlista, entregó una orden a su sobrina doña Ramona Vidal de Sacanella para
que se le dejara en libertad, y dos días antes del asesinato manifestó también
al presidente de la junta carlista de Tortosa que la suerte de Vidal estaba
resuelta desde hace muchos años y particularmente desde abril de 1860, en que fueron presos los ex infantes
de Borbón.
- El 8 (de abril de 1874) estaban Polo en Ares,
Segarra en Albocácer, Valles en Vinaroz y Palacios desde Benasal y por Villar
de Canes se dirigía a Adzaneta.
- La caballería dispersa de Segorbe de Santés y
Cucala se encontraba en dicho día (8 de abril de 1874) entre Benlloch y
Cabanes".
(Documento N.º 2, fechado en el año 1874):
- AÑO 1874: LA DISCUSIÓN, DIARIO DEMOCRÁTICO. (Madrid. 1856),
23/4/1874, n.º 1.715, página 1. CRÓNICA DE LA GUERRA. De las Provincias de
Valencia de anteayer copiamos las siguientes noticias: «El jueves pasado marchó
de Requena la columna Calleja, y si a su entrada en aquella ciudad fue recibida
por el liberal vecindario con vítores y aplausos por la gratitud que le guardan
desde el combate del puente de Contreras, la despedida demostró que durante la
permanencia en Requena han aumentado las simpatías entre el vecindario y los
soldados leales, un gentío inmenso acudió a despedir a la brigada,
principalmente a la puerta llamada de Madrid, donde el Sr. Calleja fue
calurosamente saludado por repetidas aclamaciones. La columna marchó a Utiel
por la sierra del Remedio.
- Durante su estancia en Requena, el brigadier ha
visitado el fuerte de San Francisco, el recinto amurallado y hasta los cuerpos
de guardia, enterándose de todo y aconsejando las reformas necesarias.
- En el hospital han quedado unos ochenta hombres,
que pronto estarán repuestos de la fatiga de la campaña, y en unión con unos
treinta que había por aquel motivo procedentes de la columna Weyler, podrán
formar un pequeño destacamento que ayude a prestar el servicio de la plaza a
los Voluntarios, y haciendo salidas a tiempo, aleje de aquellos alrededores a
los grupos de carlistas y del requeté que merodean por sus campos y aldeas.
- Se ha dado estos días por algunas personas más
importancia de la que efectivamente tienen a las facciones valencianas, y a su
concentración, no sabemos si efectiva o supuesta, en algún punto, suponiendo
que se proponían nada menos que acometer la empresa de atacar a Castellón.
- No negamos que, con planes que la prudencia nos
haría callar si los conociéramos, se hayan reunido algunas fuerzas de las que
andan unas veces separadas y otras juntas por los campas de la cercana
provincia, pero rechazamos la idea de que los carlistas hayan pensado ahora en
atacar a Castellón, que saben es invulnerable para huestes tan desorganizadas y
faltas de dirección y empuje como las facciones del Maestrazgo. Tranquilícense,
pues, los que hayan podido dar oídos a aquella versión, y sepan que la vecina
capital cuenta con mil quinientos o más hombres del ejército, y con un
vecindario decidido y apoyado en buenas fortificaciones, y con ello sobra para
estar seguros de que no se acercarán los carlistas a sitiar aquella ciudad,
pues demasiado conocen que no habían de tomarla, y que al estar frente a sus
muros caería sobre ellos la brigada Weyler, destrozándolos, si no huían pronto,
y perdiendo los para ellos inútiles cañones con qué quieren asustar al mundo,
aun cuando no puedan moverlos.
- Estas noticias de concentración y ataque no
tienen más fundamento que alentar a sus parciales, que se encuentran muy
abatidos y van desengañándose, y a este mismo objeto respondía también la
noticia que se dio hace pocos días de la llegada al Maestrazgo de D. Alfonso,
el hermano del pretendiente, que se dijo se había puesto al frente de las
facciones de Valencia para dar grande empuje a la guerra.
- No ha parecido D. Alfonso, y lo que puede
esperarse de los carlistas en armas en estas provincias lo prueba el siguiente
hecho.
- El viernes pasado (abril de 1874) llegaron a Jérica, cansados y molidos, unos dos mil hombres y cuatrocientos caballos de las facciones de Vallés, Cucala, Sierra-Morena y otros, e inmediatamente comenzaron a preparar sus ranchos, porque estaban hambrientos.
- Pero quiso su mala suerte que cuando no estaba aún
sazonado el brebaje, llegara un carlista de caballería, que tenía con otros
apostado, anunciando que la columna se hallaba cerca, y tuvo tal prisa en huir
y tanta confusión produjo el miedo, que dejaron los ranchos al fuego, saliendo
escapados por la carretera, y posada hubo donde quedaron abandonadas ocho
monturas y sazonándose sobre treinta calderos, pues el hambre les había hecho
emplear hasta los que servían para dar agua a las bestias. La columna se
hallaba, sin embargo, bastante lejos, tanto que tardaron más de dos horas en
llegar las tropas á Jérica.
- Los carlistas no omiten medio para que su
dominación en ciertas comarcas sea bien poco grata a los habitantes, y sobre
todo a las autoridades. En prueba de ello, el comandante militar de Chelva ha
pasado una comunicación al alcalde de Sinarcas diciéndole que presente dentro
de segundo día 4.000 rs., en calidad de multa, por no haber presentado las
raciones que se le pedían. En el caso de que no se cumpla este mandato, el
humanitario comandante militar amenaza con formarle al alcalde consejo de
guerra.
- Como si aún esto no fuese bastante para el pobre
alcalde, el cabecilla Santés le ha pasado otra comunicación diciéndole que, si
no procede a obedecer con toda dilación al comandante militar y a prestarle
todos cuantos auxilios necesite, procederá a fusilarle sin formación de causa.
- Si a nuestros lectores no les parece aún bastante
con estos dos modelos de la práctica que siguen los carlistas, les diremos que
el mismo cabecilla Santés ha dicho al maestro de Sinarcas que si dentro de
veinticuatro horas no abandona la población, tendrá el sentimiento de pasarle
por las armas.
ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS
TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):
CABECILLAS Y JEFES CARLISTAS:
- "CUCALA": Pascual Cucala Mir, Jefe de la Brigada del
Maestrazgo.
- "SANTÉS": José Santés Murgui, Jefe de la Brigada de Valencia.
- "POLO":
- "SEGARRA":
- "PALACIOS":
- "SIERRA-MORENA".
BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:
ARCHIVO FOTO-IMAGEN:
Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.
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