GENTES, COSTUMBRES, FOLCLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LAS PROVINCIAS DE ESPAÑA:
(Proyecto): MISCELÁNEA, EPISODIOS, Y DATOS PARA LA HISTORIA DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA 1872-1876; FRENTES DE ARAGÓN, MAESTRAZGO, EBRO, CASTELLÓN, MORELLA Y VALENCIA".
"AÑO 1874, JUNIO: PASCUAL CUCALA EN LA BATALLA DE GANDESA, TERCERA GUERRA CIVIL CARLISTA".
Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL.... ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).
- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).
INTRODUCCIÓN:
RELACIÓN DE POBLACIONES Y LUGARES CITADOS EN ESTE ARTÍCULO:
EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:
(Documento 1.º, fechado en junio del año 1874):
- AÑO 1874: Parte detallado de la acción de Gandesa. Gaceta de
Madrid: núm. 165, de 14/06/1874, página 707. MINISTERIO DE LA GUERRA.= Parte detallado de la acción de Gandesa.= CAPITANÍA
GENERAL DE ARAGÓN.= Estado Mayor.= Gobierno militar de la provincia de Huesca:
- Excmo. Sr.: Reunidas en Fayón (Zaragoza) a media
tarde del día 1.° la brigada Despujol y la mía (Juan Delatre y Lecarnell,
brigadier) según tuve el honor de participar a V. E. telegráficamente por
Mequinenza, emprendimos el día siguiente un movimiento envolvente sobre Nonaspe
(Zaragoza) para cerrar al enemigo el camino de Caspe y estar al mismo tiempo a
la mira de Alcañiz (Teruel).
- Hasta nuestra llegada a Nonaspe el día 2 no
pudimos saber con certeza la verdadera situación de D. Alfonso y Doña Blanca;
los cuales, habiendo marchado el domingo de Gandesa a Cherta, habían salido de
dicha villa a la una de la madrugada del mismo día 2 para retroceder a Gandesa
acompañados del titulado General Palacios, Villalain y Moya, con la facción
Cucala y demás fuerzas que no habían repasado el Ebro pocos días antes en busca
de un convoy.
- En Nonaspe, también recibimos el Brigadier
Despujol y yo el telegrama en que V. E. nos recomendaba la más resuelta
actividad para batir fuerzas contrarias que pudiéramos vencer, al mismo tiempo
que la conveniencia de el refuerzo de la brigada López Pinto si aquellas fuesen
muy superiores. A ambos nos pareció que segregados del grueso de las facciones
los 1.500 hombres que calculábamos se hallaban al otro lado del Ebro, esta era
la mejor ocasión para atacarlas en presencia de los titulados Príncipes y cabecillas
más importantes del Maestrazgo, y en la misma villa de Gandesa, donde se había
celebrado con festejos su llegada: además el honor de las armas no consentía
mayor espera, y resolvimos en consecuencia salir al día siguiente 3 para Batea,
donde entramos sin novedad á las cinco de la tarde.
- Al anochecer tuvimos indicios de que aquella
misma noche debían pasar nuevamente por Flix a este lado del Ebro las fuerzas
encargadas de traer el convoy. De Flix a Gandesa no hay más que seis horas;
era, pues, seguro que las tendríamos también enfrente.
- Al día siguiente 4, festividad del Corpus,
después de oír misa ambas brigadas en la plaza de Batea, emprendimos a las
cinco de la mañana la marcha para Gandesa, en cuya villa entramos sin
resistencia, pero en cuyo llano, sobre la carretera del Pinell, se veía un
grupo de caballería; apareciendo coronadas por fuerzas enemigas, que después
supimos pertenecían a la facción del viejo Cucala, las alturas que por la
derecha van á enlazarse con las primeras estribaciones de los puertos de
Beceite, constituyendo una serie de excelentes posiciones.
- Allí fue enviado medio batallón de Córdoba con
una compañía de Voluntarios movilizados de la brigada Despujol, que iba de
vanguardia; y roto el fuego por las guerrillas, viendo que se generalizaba,
pasó dicho Brigadier en persona a reforzar nuestra línea con el restante medio
batallón de Córdoba, y fue desalojando a la facción Cucala de las alturas
escalonadas que en su retirada iba ocupando.
- Aquel era el único frente por el cual hasta
entonces se habían presentado el enemigo, por lo cual había quedado el resto de
ambas fuerzas formadas como reservas sobre la misma carretera, limitándome á
ocupar con algunas compañías de Guardia civil y del batallón de Guadalajara,
como medida de precaución, las pequeñas eminencias que por derecha e izquierda
dominan, aunque poco, el llano.
- Mas apenas el Brigadier Despujol coronaba las crestas
de las escarpadas alturas del frente, cuando las compañías situadas en
observación sobre las pequeñas lomas de la izquierda se vieron súbitamente
hostilizadas por un nutrido fuego, prontamente seguido del vigoroso avance de
columnas enemigas, lo que obligó de pronto a
nuestras guerrillas a replegarse con fuego en retirada.
- Eran el batallón de zuavos y los cuatro
batallones de Vallés y Segarra, que, a las órdenes de este último cabecilla
(Segarra), y ocultando su marcha a favor de las ondulaciones del terreno,
llegaban en aquel momento al lugar del combate, procedentes de Flix.
- Posesionados de las pequeñas lomas que nuestras
guerrillas acababan de desalojar, se lanzaron al llano por entre los olivares
con un ardimiento que fue causa de su pérdida.
- Reforcé, en efecto, las guerrillas con algunas compañías
de Guardia civil; y contenida un instante la primera impetuosidad de tan brusco
ataque por los repetidos disparos de la artillería prontamente puesta en
batería sobre la carretera, ordené a la caballería de Castillejos de ambas
brigadas que con una sección de Almansa cargase la extrema derecha del enemigo.
- En aquel momento llegaba al escape desde las
alturas del frente el Brigadier Despujol; y puesto por él a las órdenes del
Coronel Lasso el batallón entero de Guadalajara, lo lanzó con dicho jefe a la
cabeza sobre el centro, apoyándolo seguidamente con medio batallón de Almansa.
- Aquel fue el momento crítico del combate. Allí
quedaron heridos la mayor parte de los Oficiales que figuran en la adjunta
relación. Allí cayó herido el corneta de órdenes del Brigadier Despujol, y
recibió dos heridas mi caballo.
- Allí, en fin, pagaron jefes y Oficiales con su
persona y cumplieron todos como buenos; dejando también el enemigo marcado con
montones de cadáveres la línea, desde la cual su contenido avance hubo de
convertirse en precipitada retirada, cargado a fondo por la caballería con una
brillante intrepidez, que recordaba los mejores días de la pasada guerra civil.
- Rechazadas las fuerzas de Segarra por nuestra
izquierda, trató de correrse hacia el centro para reforzar a Cucala o copar el
segundo batallón de Córdoba, que había quedado solo en la cumbre de las alturas
distantes, a cuyo pie había empezado el fuego; pero ocupadas por el primer
batallón de Almansa y las tres compañías restantes del segundo las alturas
intermedias, cuya posesión trató en vano de disputarle con empeño el enemigo,
acabó este por retirarse en dos direcciones a las seis horas de haberse roto el
fuego; las fuerzas de Cucala por los Puertos hacia Horta (de San Juan), y las
restantes en dirección, al parecer, del Ruill.
- El arrojo de nuestros soldados, ha superado en
tan brillante jornada, el porfiado empeño con que se han batido reunidas en
doble número las facciones mejor organizadas del Maestrazgo, mandadas por sus jefes
más reputados, y a la vista casi de sus Príncipes recién llegados. La victoria
ha sido completa y conseguida por las solas fuerzas del distrito del digno
mando de V. E.
- Como trofeos de ella, han quedado en nuestro
poder 30 prisioneros, de ellos cinco Oficiales y cinco zuavos (guardia de honor
que acompañaba a D. Alfonso Carlos y D.ª Blanca), tres de ellos extranjeros; la
bandera arrebatada al primer batallón Guias del Maestrazgo por los escuadrones
de Castillejos; más de 60 armas de fuego, algunos sables, seis cajones de
municiones, cananas y otros efectos. Nuestras pérdidas consisten en 15
individuos de tropa muertos, 15 Oficiales y 96 individuos heridos, y además
varios contusos.
- Según noticias fidedignas adquiridas hasta hoy,
se han recogido sobre el campo de batalla 113 muertos del enemigo, confesando
además los carlistas habían tenido más de 600 bajas en dicho combate.
- Por último, Excmo. Sr., creo de mi deber hacer
especial mención y recomendar muy eficazmente el bizarro comportamiento del
héroe de esta jornada, mi compañero el Brigadier D. Eulogio Despujol, el que
durante el combate ha estado siempre en los puntos de mayor peligro dictando en
la extensa línea que tenía a su cargo acertadísimas disposiciones, y
entusiasmando a oficiales y tropa hasta el extremo que a él se debe en su mayor
parte el éxito de este brillante hecho de armas.
- Todo lo que tengo la honra de participar a V. E.
en cumplimiento de mi deber.
- Dios guarde a V. E. muchos años.= Mequinenza 7 de
Junio de 1874.= Excmo. Sr.= El Brigadier, Juan Delatre
y Lecarnell.= Excmo. Sr. Capitán general de este distrito. Zaragoza 11 de
Junio de 1874.=Es copia.= El Coronel Jefe de Estado Mayor, Luis Otero.= V.º B.º=
Palacios.= Hay un sello que dice: Capitanía general de Aragón.= Estado Mayor.
(Documento 2.º, fechado en junio del año 1874):
- AÑO 1874: Gaceta de Madrid: núm. 179, domingo 28/06/1874,
página 825. PODER EJECUTIVO DE LA REPÚBLICA.= MINISTERIO DE LA GUERRA.= DECRETOS.=
En consideración a los servicios del Brigadier D. Juan Delatre y Lecarnelle, y
muy especialmente al mérito que contrajo combatiendo la mayor parte de las
facciones del Maestrazgo en Gandesa el día 4 de mayo último mandando en Jefe la
acción.
- Vengo en
concederle la Gran Cruz del Mérito militar de la designada para premiar
servicios de guerra.
- Madrid veintiséis de junio de mil ochocientos
setenta y cuatro.= FRANCISCO SERRANO.= El Ministro de la Guerra, Juan de Zavala.
(Documento 3.º, fechado en junio del año 1874):
- AÑO 1874: Gaceta de Madrid: núm. 179, domingo 28/06/1874,
página 825. PODER EJECUTIVO DE LA REPÚBLICA.= MINISTERIO DE LA GUERRA.=
DECRETOS.= En consideración a los servicios del Brigadier D. Eulogio Despujol y
Dussay, y muy especialmente al mérito que contrajo combatiendo con la brigada
de su mando a la mayor parte de las facciones del Maestrazgo en Gandesa el día
4 de mayo último.
- Vengo en concederle la Gran Cruz del Mérito militar de la designada para premiar servicios de guerra.
- Madrid veintiséis de junio de mil ochocientos setenta y cuatro.= FRANCISCO SERRANO.= El Ministro de la Guerra, Juan de Zavala.
ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):
BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:
ARCHIVO FOTO-IMAGEN:
Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.