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domingo, 22 de diciembre de 2019

LA ORDEN DE MONTESA, 1317-1587.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, "Crónicas” "Humanismo"(Proyecto: "ESPIGOLANT CULTURA": Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR

(Temática): TERRITORIO TEMPLARIO-TERRITORIO MONTESA.

"LA ORDEN DE CABALLERÍA DE NUESTRA SEÑORA SANTA MARÍA DE MONTESA, 1317-1587".

La Orden de Caballería de Nuestra Señora Santa María de Montesa, fue instituida el 8 de Julio de 1317 por el Papa Juan XXII por bula AD FRUCTUS UBERIS y fundada el 19 de Julio de 1317 por Don Jaime II Rey de Aragón, siendo su objetivo combatir a los musulmanes que invadían con frecuencia las costas valencianas. Los primeros que ingresaron en la orden fueron diez caballeros de la Orden de Calatrava, y tomaron por insignia una cruz de sable, posteriormente en 1400 durante el reinado del Rey Martín I “El Humano” se incorpora a ella la Orden Militar de San Jorge de Alfama y cambia su divisa por una cruz de gules colocada en hueco sobre una cruz flordelisada de sable. La cruz la ostentaron los caballeros de Montesa sobre el pecho en el uniforme, y al costado izquierdo en el manto capitular que es blanco. 

La Orden de Montesa, así como las otras ordenes de caballería, seleccionaba de manera estricta la incorporación de miembros a la Orden. No concedían el hábito a ninguna persona que tenga mezcla de judío, moro, hereje, converso ni villano. No aceptaban descendientes de moro, de herejes ni blasfemos contra la fe católica, ni hijos o nietos de prestamistas, escribanos públicos, mercaderes al por menor, o tenga de oficio actividades de esfuerzo manual, ni el que haya sido infamado, ni el que haya faltado a las leyes del honor o haber ejecutado actos impropios de un caballero, ni el que carezca de medios decorosos con los que atender su subsistencia. La base territorial de la Orden ocupó extensas áreas de las actuales provincias de Castellón y Valencia, siendo su centro el Castillo de Montesa enclavado en territorio valenciano en plena frontera con los sarracenos de Valencia. A finales del siglo XV tenía jurisdicción sobre 90.000 personas, el jefe de la Orden era el Gran Maestre y el territorio estaba dividido en "Comandes" al frente de cada una de las cuales había un Comendador. 

La Orden estaba organizada de la siguiente manera: Gran Maestre, par entre pares y señor natural de la Villa. Hermanos, que podían agruparse en varios grupos: 

(1). -Los guerreros-Caballeros Cruzados.

(2). -Los religiosos o Capellanes adscritos a la Orden y dedicados a las plegarias y al servicio de las parroquias de la Orden.

(3). -Los Escuderos, que acompañaban a los Hermanos.

(4). -Los Vasallos, encargados del comercio y negocios.

(5). -Los Siervos, encargados de las tareas menores, obreros, agricultores, etc...

Don Guillén de Eril fue nombrado primer Maestre de la nueva Orden Santa María de Montesa. Don Guillén de Eril era un hombre de noble cuna y con gran experiencia en las artes militares, pero debido a su edad avanzada, no duró mucho en el cargo. A los setenta días de ocupar el cargo, el Señor lo llamó a su Gloria. 

Don Arnaldo de Soler fue el segundo Maestre de la Orden, pero su mandato fue poco trascendente. 

El tercer maestre fue Don Pedro de Thous, hombre de honor y de acción que dejo una importante huella en la Orden durante su mandato. Así como él, fueron muchos los nombres y los hombres que grabaron con su sangre su paso por la historia de los Caballeros de la Orden de Montesa.

Los caballeros montesianos y su cuarto Maestre Don Alberto de Thous, fueron factores muy importantes para que el Rey de Aragón Pedro IV “El Ceremonioso” sofocara la rebelión, que intentaron nobles valencianos de emanciparse de la tutela del Reino de Aragón. Esta revuelta conocida como “La Unión” tuvo un final escalofriante, el Rey Pedro IV de Aragón mandó a fundir la campana con la que los sublevados llamaban a reunión e les hizo tragar el bronce fundido a los sobrevivientes. 

- El octavo maestre Don Luis Duspuig lleno de honor a la Orden, al conquistar el reino de Nápoles para la corona de Aragón. Se cuenta que en el sitio de Bicari, al encaramarse a una muralla y en medio de una lluvia de flechas enemigas, se sostuvo apoyado en las picas de las lanzas de sus caballeros, para no caer, porque el terreno era resbaladizo. No faltaron los maestres de la Orden que sucumbieron misteriosamente, como Don Felipe Vivas de Cañamás que fue envenenado sin conocerse los motivos de tal acción. 

- La Orden de Montesa permaneció fiel al Rey Don Juan II de Aragón convirtiéndose en la principal fuerza defensora del Reino. Posteriormente los reyes comenzaron a tomar parte activa en el nombramiento de los Maestres de la Orden, así es designado Don Felipe de Aragón y Navarra sobrino del Rey Fernando.

- Cuando los Reyes Don Fernando “El Católico” y Doña Isabel deciden recuperar para la corona el Reino de Granada, son los caballeros de Montesa los que enfrentaron el peligro, logrando conquistar Vera (La ciudad ostenta en su escudo la siguiente leyenda: Quien aquí ve a esta ciudad, en este llano formada, fue ponerle freno al turco y una llave a toda España) y posteriormente Muxacar cerca de Cartagena (la antigua Cartago Nova fundada por el cartaginés Asdrúbal), posteriormente en la ciudad de Baza, los Caballeros de Montesa libraron una gran y desigual batalla contra los moros, siendo derrotados y su Maestre muerto. 

- El último Maestre de la Orden fue Don Pedro Luis Garcerán de Boria, que con tan solo 17 años de edad fue un valiente y leal servidor del rey Felipe II. Posteriormente renunció al maestrazgo a favor del Rey pidiendo que la Orden fuera incorporada a la Corona. El Papa Sixto V en una bula expedida en Roma el 15 de Marzo de 1587 daba por concluida la Orden de Montesa como Caballería Militar y desde ese momento incorporada a la Corona Española. Así acabo una de las más grandes Ordenes de Caballería en España, aunque su vida fue corta, la grandeza alcanzada no tiene comparación. Sus caballeros fueron valerosos y dignos de toda alabanza, que siempre antepusieron el culto al honor y al deber antes que todo. Hoy en día subsiste como entidad honorífica. Su bandera, La Cruz de San Jorge vivirá por siempre como perenne recuerdo de sus hazañas.

EL CASTILLO DE MONTESA: El Castillo de Montesa se encuentra en la parte norte del valle del mismo nombre, en la Comarca de la Costera localizada en el interior de la provincia de Valencia. El pueblo se encuentra sobre la pendiente que sube al Castillo. Existen vestigios desde las épocas ibéricas y romanas, pero es en la época islámica, que el Castillo toma gran importancia por su situación geográfica de dominio de todo el valle. Hoy el castillo conserva elementos islámicos como son: La entrada en codo y la albacara (recinto cerrado para guardar el ganado).

En 1277 el Castillo y la Villa pasan a manos cristianas. Posteriormente, queda a cargo de la Orden de los Caballeros Templarios, y tras su desaparición en 1317 el castillo pasa a ser sede de la Orden de los Caballeros de Montesa. En el Castillo solían vivir una veintena de frailes, cuya ocupación principal eran los rezos siguiendo la Regla de san Benito: 4 a 8 horas para celebrar el Oficio Divino, 7 horas para dormir y el resto de horas dedicadas en partes iguales a trabajar, estudiar y a la lectura religiosa.

Se edificó un Monasterio siguiendo el modelo de los monasterios Cistercienses. La obra más importante se realizó durante el maestrazgo de Don Pedro de Thous que mandó construir la Sala Capitular, el Refectorio, la Iglesia, una cisterna, el horno y la muralla que rodea al convento. A finales del siglo XIV durante el maestrazgo de Fray Berenguer March se construyó el Claustro. En el siglo XV se continuo con importantes obras en el recinto como: Los dormitorios y la capilla de San Jorge.

Destruido por los terremotos de 1748, solo quedan hoy en día algunas dependencias de lo fue el Sacro y Real Convento de Santa María de Montesa y San Jorge de Alfama.

(Josep Cerdà i Ballester. “La Orden de Santa María de Montesa y San Jorge de Alfama: una aproximación histórica”:

El día 11 de noviembre de 1317, Juan XXII, extendía una bula por la que delegaba en el abad de Santes Creus la elección del nuevo maestre de Montesa. El 27 de febrero de 1320, fray Arnau de Soler, personaje muy cercano a Jaume II y comendador de Aliaga en la Orden del Hospital, era elegido nuevo maestre.

VILLAS Y LUGARES DEL SEÑORÍO DE MONTESA. La nueva orden fue dotada con los bienes que templarios y hospitalarios tenían en el Reino de Valencia, además de la villa de Montesa y su término. Siguiendo la distribución tradicional heredada de las órdenes militares, cuya estructura continuó Montesa.

DE LA ORDEN DEL HOSPITAL recibió:

(1)- El bailío del castell de Cervera: Cervera, Sant Mateu, Traiguera, La Jana, El Carrascal, Canet, Càlig, Xert, Rossell y La Barcella.

(2)- El castillo de Onda: Onda, Tales y Artesa.

(3). - El castillo de Vilafamés: Vilafamés y la Vall d ́Alba.

(4). - El bailío de Sueca: Sueca, Silla y Montroy.

(5). - El castillo de Perputxent: l ́Orxa, Canècia, Benillup i Beniarrés, y algunos derechos en Castelfabib y Burriana.

DE LA ORDEN DEL TEMPLE recibió:

(7).- El bailío del castell de Peníscola: Peníscola, Vinaròs y Benicarló.

(8).- El bailío del castell de Xivert: Xivert, Alcalà, Castellnou, Alcossebre y Polpís.

(9).- El bailío del castell de Ares: Ares.

(10). - La tenencia de Culla: Culla, Atzeneta, Benafigos, Benassal, Vistabella, Molinell, Boi, Corbó, Torre d ́en Besora, Vilar de Canes i Corbó.

(11). - Tenencia de les Coves de Vinromà: Les Coves, Albocàsser, Salzadella, Tírig, Vilanova d ́Alcolea, Torre d’en Doménech y Serratella.

(12). - El bailío del castell de Moncada: Moncada, Carpesa, Borbotó y Massarrotjos y algunos derechos en Ademúz y en Burriana.

(13). - Realengo: la villa de Montesa, con el lugar de Vallada y las alquerias de Gaixna y Gaixneta. Además, contaba con rentas aisladas en la ciudad de València, Llíria y Dénia.

MAESTRES DE LA ORDEN DE MONTESA.

(1º). Guillermo de Eril (1319).

(2º). Arnaldo de Soler (1320-1327).

(3º). Pedro de Thous (1327-1374).

(4º). Alberto de Thous (1374-1382).

(5º). Berenguer March (1382-1409).

(6º). Romeo de Corbera (1410-1445).

(7º). Gilberto de Montsoriu (1445-1453).

(8º). Luis Duspuig (1453-1482).

(9º). Felipe Vivas de Cañamás (1482-1484).

(10º). Felipe de Aragón y Navarra (1484 –1488).

(11º). Felipe Vivas de Cañamás (1488-1492).

(12º). Francisco Sanz (1493-1506).

(13º). Francisco Bernardo Despuig (1506-1537).

(14º). Francisco Llanzol de Romaní (1537-1544).

(15º). Pedro Luis Galcerán de Borja (1545-1592).

BIBLIOGRAFIA:

-García-Guijarro Ramos, Luis, “Los orígenes de la Orden de Montesa”; Las Órdenes Militares en el Mediterráneo Occidental, siglos XIII-XVIII, 1989, p. 71.

- Guinot Rodríguez, Enric. “La fundación de la Orden Militar de Santa María de Montesa”, Saitabi, Revista de la Facultad de Geografía e Historia, 1985, n. XXXV, p. 77.

- Josep Cerdà i Ballester (2004): “La Orden de Santa María de Montesa y San Jorge de Alfama: una aproximación histórica”. Edit. en Fueros y milicia en la Corona de Aragón, Valencia, Ministerio de Defensa, Centro de Historia y Cultura Militar de Valencia y Universitat de Valencia, Facultat de Geografia i Història, Departament d´Història Moderna, 2004, pp. 1-27.

- García Edo, Vicente (1990): “La Orden de Montesa en tiempos de sus dos primeros maestres (1317-1327)”; tesis doctoral inédita, València, Universitat de València, Facultat de Geografia i Història, 1990, vol. I, p. 51.

- Guinot Rodríguez, Enric, “La incorporación de Silla a la Orden de Montesa en 1319”; en Annals, Institut d´Estudis Comarcals de l´Horta Sud, 1983, pp. 155-168.

- García Edo, Vicente, “Arnau de Soler, segon Mestre de l´Orde de Montesa (1320-27). (Itinerari i altres notícies del seu temps)”, en Actes de les Primeres Jornades sobre els Ordes Religioso-Militars als Països Catalans: (segles XII-XIX), Diputació de Tarragona, 1994, pp. 555-566.


ARCHIVO DE IMÁGENES : CASTILLO DE XIVERT.

























 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

ALCALA DE XIVERT EN EL AÑO 1868

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PUEBLOS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE  CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, "Crónica", “Humanismo” (Proyecto: "ESPIGOLANT CULTURA": Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR…

(Temática): DATOS PARA LA HISTORIA DE ALCALÁ DE XIVERT, CAPICORB Y ALCOSSEBRE. 

"EL MUNICIPIO DE ALCALA DE XIVERT EN EL AÑO 1868, DATOS PARA SU HISTORIA".

Escribe: Juan E. Prades Bel.

INTRODUCCIÓN: Datos del municipio de ALCALA DE XIVERT del año 1868, publicados en una obra ilustrada y de texto titulada “Crónica de la provincia de Castellón de la Plana” escrita por Adolfo Miralles de Imperial y colaboradores, la “Crónica de la provincia de Castellón de la Plana” es una separata o apartado que se escribía por provincias, y que forma parte de una extensísima y gran obra hispánica titulada: “Crónica General de España o sea historia ilustrada y descriptiva de sus provincias, sus poblaciones más importantes de la península y de ultramar. Su geografía y topografía; su historia natural; su agricultura, comercio, industria, artes y manufacturas; su historia antigua y moderna, civil, militar y religiosa; su legislación, lengua, literatura y bellas artes; su estadística general; sus hombres célebres y genealogía de las familias más notables; su estado actual, edificios, oficinas, establecimientos y comercios públicos; vistas de sus monumentos, cartas de sus territorios, y retratos de los personajes que han ilustrado su memoria. Obra redactada por conocidos escritores de Madrid, de provincias y de América”.

La gran “Crónica General de España”, se publicó en Madrid, en el año 1868. La imprenta era la de J. E. Morete, cuyo taller estaba en la calle Beatas, núm. 12, de Madrid. La obra “Crónica General de España” es propiedad de los editores Rubio, Grilo y Vitturi.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: Textos del año 1868 referidos a la población de ALCALA DE XIVERT:

1900-1910
“PARTIDO JUDICIAL DE SAN MATEO: Alcalá de Chisbert, con el caserío de Alcocebre. 

- Opinan muchos que esta villa es la antigua Hylactes mencionada por Avieno; pero sus vestigios se encuentran a alguna distancia de la actual población, en las ruinas del Castillo de Chisbert; componíase su nombre de dos raíces griegas Hyla (selva) y Ctesis (posesión).

- Los árabes le cambiaron la denominación de Hylactes por la de Gilbert, y fundaron la moderna villa denominándola Alcalá de Gilbert (castillo de Gilbert). 

- A fines del siglo pasado, ponderaba Cavanilles la necesidad de formar un caserío en el sitio del antiguo Alcocever, donde pudiesen habitar los trabajadores de los campos vecinos que en aquella época venían desde Alcalá, perdiendo en el camino cuatro horas de trabajo; el prudente consejo del sabio Cavanilles no fue desoído, y el caserío existe hoy con la denominación de Alcocebre. 

- En el término de Alcalá está el despoblado de Almedíjar, donde se han encontrado gran número de antigüedades y se observan vestigios de un castillo que debió pertenecer a los árabes. 

1900-1910
- En otro lugar del término de Alcalá llamado Cap y Corp se ven ruinas que indican haber existido en dicho lugar alguna población; hace algunos años se encontraron allí monedas romanas de plata y de cobre. También existió en el término de Alcalá Hystra, ciudad cuyos restos descubrió el conde de Lumiares. Arrancada Alcalá del poder de los moros, don Jaime el Conquistador hizo poblarla de cristianos en 1238. Tiene una torre llamada de la Atalaya, y cuenta con 5.916 habitantes”.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

HYLACTES, HISTRA: Son ciudades antiguas, nombradas por Avieno en su obra la “Ora Marítima”; a continuación, unos fragmentos de dicha obra traducidos del texto en latín al español actual, en la que se nombran esas ciudades antiguas: “… Luego sobresale el promontorio de Trete y, al lado, se halla la insignificante isla Estróngile. Acto seguido, en los aledaños de esta isla, una laguna de enorme amplitud ensancha sus riberas. Allá el río Teodoro (y no te sorprendas de oír en un paraje sin civilizar y bárbaro un nombre en la lengua de Grecia) desemboca lentamente. Los fenicios fueron los primeros en habitar estos lugares. De nuevo se extienden desde aquí arenales por la costa y tres islas circundan en toda su amplitud esta costa. Aquí en tiempos pasados estuvo la frontera de los tartesios, aquí existió la ciudad de Herna. El pueblo de los gimnetes se había aposentado en estos parajes. Ahora, en cambio, abandonado y despoblado desde hace tiempo, el río Alebo corre rumoroso sólo para sí. Tras todo esto, en medio del oleaje se halla la isla Gimnesia, que traspasó este antiguo nombre a la población que la habitaba, hasta el cauce del río Cano, que los regaba; y a partir de allí se extienden las islas Pitiusas, y las lejanas siluetas de las islas Baleares. Enfrente, los iberos extendieron su poder hasta el macizo de Pirena, situados espaciosamente a la vera del mar Interno. La primera de sus ciudades en levantarse es Ilerda. Después, la costa se extiende en yermos arenales. También aquí estuvo habitada en otro tiempo la ciudad de Hemeroscopio, hoy ya tan sólo un campo deshabitado bañado por lánguidas aguas. Se levanta luego la ciudad de Sicana; así la llaman los iberos por el río cercano. Y no lejos de la separación de este río, el río Tirio rodea la ciudadela de Tiris. Y por la parte en que la tierra se adentra lejos del mar, la región ofrece una extensa superficie cubierta de maleza a lo largo y ancho. Allá los beribraces, pueblo salvaje y feroz, vagaban en medio de abundantes rebaños de ganado; y alimentándose a duras penas de leche y queso graso, sobrevivían al modo de las fieras. A continuación, el cabo de Crabrasia se destaca a lo alto y el litoral se prolonga desnudo hasta los límites de la despoblada Querroneso. Por estas costas se extiende la marisma de Nácaras; tal es, pues el nombre de la costumbre dio a esta marisma; y en medio de la laguna sobresale una pequeña isla, fecunda en olivos y por ello consagrada a Minerva. En los aledaños hubo muchísimas ciudades: en efecto, aquí estuvieron Hilactes, Histra, Sarna y la insigne Tiricas; nombre antiguo el de esta ciudadela y enormemente famosas fueron las riquezas que sus habitantes por las costas del mundo, pues, además de la fertilidad de sus campos, merced a la cual la tierra cría ganados, viñas y los dones de la rubia Ceres, se transportan mercancías foráneas por el río Ebro.

AVIENO: Rufo Festo Avieno fue un poeta latino del siglo IV cuyo nombre completo, Postumius Rufius Festus, se menciona en una inscripción de Bulla Regia; Avieno, en cambio, es la forma de referencia más común con la que se le reconoce. Era natural de Volsinii en Etruria.

CONDE DE LUMIARES: Antonio Valcárcel Pío de Saboya y Moura más conocido como Conde de Lumiares (nació en Alicante, el 15 de marzo de 1748 – fue óbito en Aranjuez en 14 de septiembre de 1808) fue un arqueólogo, literato y escritor español. Autor de la obra “Inscripciones y antigüedades del Reino de Valencia”.

DESPOBLADO DE ALMEDÍJAR: Este antiguo asentamiento urbano estaba situado junto al río San Miguel en la margen derecha, en el término de Alcalá de Xivert. Junto al pequeño castillo de Tauranza o Castell Nou o Tormasal, sobre la colina y alrededores de enfrente del castillo, este emplazamiento en la parte baja junto al pie del camino albergo un pequeño asentamiento ibero-romano, quizá relacionado con una Mansió o un tipo de hospedaje similar, situado al paso de un antiguo camino ibero que subía desde la costa (este-oeste), a encontrarse con otro vial existente desde tiempos prehistóricos y que todavía existe como tal con un recorrido sur-norte, un vial de paso con el fin de buscar un lugar optimo y seguro por donde poder vadear el río “Sigarra”. Existían también las ruinas coetáneas con el castillo, de un posterior poblado islámico medieval de casas aisladas esparcidas por toda la montaña y entre los bancales de oliveras, todos esos vestigios y antigüedades (trincheras, mansió, alquería, rahales, ruinas,...) fueron destruidos y demolidos en su totalidad ahondando hasta los cimientos de la propia montaña, que la allanaron, aplanaron y la hicieron desaparecer por medios mecánicos, con barrenos y maquinaria pesada, en tiempos del cambio del milenio, para implantar plantaciones alóctonas de regadío, convirtiendo la derruida montaña histórica y llena de patrimonio en fincas de cítricos. (Juan E. Prades).

DIOSA CERES: En la mitología romana, Ceres era la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. Su equivalente en la mitología griega era Deméter. De ella (Ceres) reciben su nombre los cereales.

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

- “Crónica de la provincia de Castellón de la Plana”. Autor: Adolfo Miralles de Imperial. año de publicación 1868. Madrid. Editores: Rubio, Grilo y Vitturi. Año 1868.  “Crónica de la provincia de Castellón de la Plana” pertenece a la gran obra “Crónica General de España o sea historia ilustrada y descriptiva de sus provincias, sus poblaciones más importantes de la península y de ultramar. Su geografía y topografía; su historia natural; su agricultura, comercio, industria, artes y manufacturas; su historia antigua y moderna, civil, militar y religiosa; su legislación, lengua, literatura y bellas artes; su estadística general; sus hombres célebres y genealogía de las familias más notables; su estado actual, edificios, oficinas, establecimientos y comercios públicos; vistas de sus monumentos, cartas de sus territorios, y retratos de los personajes que han ilustrado su memoria. Obra redactada por conocidos escritores de Madrid, de provincias y de América”.

- La Obra gran “Crónica General de España”, es propiedad de los editores Rubio, Grilo y Vitturi. Publicada en Madrid, en 1868. Imprenta á cargo de J. E. Morete, calle Beatas, núm. 12.

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: ALCALÁ DE XIVERT, SIGLO XX.


Centro Jaimista de Alcalá.

Veraneantes en Alcocebre.


Restaurant Hotel Sevilla 1930


jueves, 21 de noviembre de 2019

EL CASTILLO ANDALUCI DE TAURANZA, LA POBLA DE CASTELLNOU Y EL TOPÓNIMO "TURREM DE LUPRICATO".

GENTES, COSTUMBRES, FOLKCLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR" y “ESPIGOLANT CULTURA”: Taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades.

(Temática): LOS NOMBRES DE LOS PAISAJES Y LOS TERRITORIOS....

(Temáticas): PATRIMONIOS DE LA PLANA DEL CASTILLO DE ALBALAT Y DE LA TINENÇA DE MIRAVET EN EL ANTIGUO REINO DE VALENCIA.

"EL CASTILLO ANDALUCI DE TAURANZA (ALCALÀ DE XIVERT), UN EMPLAZAMIENTO ISLÁMICO DE VIGILANCIA DE LÍMITES, CAMINOS Y FRONTERAS, TEORICAMENTE RELACIONADO CON LA POBLA DEL CASTELLNOU, CON EL "RAHAL AL-LUBRECATI", CON LA "TURREM DE LUPRICATO", CON EL VADEO DEL RÍO Y CON EL PASO DE UN ANTIGUO CAMINO ROMANO DESDE LA COSTA HACIA EL INTERIOR ". 

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

UBICACIÓN: El castillo del monte Tormasal, citado oficialmente como el Castellnou es una construcción castrense de origen medieval, y se muestra como un lugar enigmático y prácticamente desconocido, por estar construida esta obra militar, en un lugar escondido y recóndito al auspicio del paso de un antiguo camino primitivo apartado de los viales importantes actuales, las ruinas castrenses de esta arcaica construcción enigmática, se hallan encaramadas en la margen derecha del río de San Miguel, también llamado río Coves y en el siglo XIX río Segarra, y en época ibero-romana Sigarra.

EXPOSICIÓN: El nombre de este pequeño castillo medieval es el de Castellnou, y en la antigüedad alto medieval su nombre podría ser el hisn de "Tarauzam" o "Tauranza", nombres citados en documentos antiguos como referencias toponímicas relacionadas con este territorio. El recinto parece ser una pequeña fortaleza de frontera de origen andaluci, y está dispuesto en forma alargada, se extiende a lo largo de la cima del acantilado que hace las veces de protección defensiva natural. La altitud del lugar de ubicación es de unos 120 metros sobre el nivel del mar. El nombre toponímico que popularmente en los siglos XX y XXI recibe el lugar del Castellnou es el de monte del Tormasal. Desde ese lugar se observa el cauce del río a sus pies, y todo un conjunto de antiguos caminos de época ibérica y medieval que circundan esta ubicación. La pequeña fortaleza tenia un poblado islámico a sus pies ocupando toda la colina contigua del otro lado del "camino romano" por donde se podía vadear el amplio cauce del río de hace 2000 años por entonces bastante caudaloso, sobre este monte plantado de una parte plantado de olivos y algarrobos y otra parte yerma con maleza de maquia mediterránea, se extendían vestigios de ruinas antiguas de habitad medieval-islámico y junto al camino de una ocupaciones más antigua de época ibérica y romana republicana, con presencia de DR-1, que bien podrían pertenecer a la ubicación de una posta romana o una "mánsio" de época romana junto al camino. La transformación de estos terrenos en una finca de cítricos en la última década del siglo siglo XX, a borrado del mapa "la llamada "montanyeta dels moros", al haber sido aplanado totalmente todo el terreno para el cultivo, la montaña de unos 40 metros de elevación iba de camino a camino, estos todavía existen o existían hace unos años.   

HISTORIA:

-Antiguamente dependía del castillo de Miravet.

-Era un castillo de frontera del castillo de Miravet por el margen norte.

-En 1233 el Obispado de Tortosa reconquistó estas tierras.

- Doce años más tarde, en 1245, las tierras del castillo de Tarauzam o Tauranza pasaron a ser propiedad de los Templarios del Castillo de Xivert.

- Textos relacionados con la identificación de este edificio militar para la vigilancia y protección de fronteras y caminos es la donación que hizo el rey Jaime I al obispado de Tortosa en 27 de abril de 1225 de los castillos de Mirabet y de Zúfera y de los límites de sus respectivos territorios. Texto a reseñar: "...ad turrem de Lupricato et usque ad mare et de mari usque ad Coves et de Coves", traducción:  "De esta torre se va al mar y desde la mar a Coves (Coves de Vinromá)"; (sic):

"... damus... in perpetuum ad habendum et possidendum dúo castra, videlicet castrum Mirabeti et castrum Cufere, quorum affrontaciones taliter terminantur: includunt quidem isti termini omnia et tota montanea de Abinzulus et vadunt alatalaya de Aliub Abenzugaya et de Abenirrabe usque ad turrem de Lupricato et usque ad mare et de mari usque ad Coves et de Coves sicut vadit via maior usque ad Tauranza et vadunt usque ad Almaiexer et de Almaiexer usque ad Penes et de Penis usque ad Rafalvazir et de Rafalvazir usque ad Gaidenes ed de Gaidenes ad Euxer usque ad Zuferam et sic revertuntur ad Mirabetum...".

-Topónimos por referencias: "Castellnou", "Lupricato", "Tarauzam", "Tauranza", "Tormasal".

DESCRIPCIÓN:

El castillo sólo presenta o posee un recinto muy destruido. Es de fábrica, de paredes de mampostería. Dispone de una torre barbacana. Una parte de un lienzo de muralla es de más calidad que la Torre de Homenaje y se considera de características medievales. Para Vicente Forcada, la cerámica encontrada en el lugar presenta también características medievales. En la actualidad, las ruinas están muy derruidas y en muy mal estado, igual que las trincheras de los alrededores por haber sido frente de guerra, y haber sufrido el lugar intensos bombardeos de artillería en la guerra civil 1936-1939.

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

- Direcció General de Patrimoni Cultural Valencià .
- Prades Bel, Juan Emilio (2007): “El “Castellet” una torre de güaita al cim del “Raspall” (Torreblanca)”. CEM nº 77, 2007.
- Roca Traver Francisco A. (1988): “Noticias Históricas de Torreblanca”. Castellón 1988.
- Cámara Muñóz, Alicia: Los guardianes del mar: fortificaciones, torres, atalayas en la costa valenciana (s.XVI)”. UNED.
- Forcada Martí, Vicente (1992): “Torres y castillos de la provincia de Castellón”. 1992.
- Llobregat, Enrique A. (1983): "Relectura del Ravenate: dos calzadas, una mansión inexistente y otros datos de la geografía antigua del País Valenciano". Lucentum, II, 1983, 225-42. 
- Roca Traver, Francisco: "El origen de un nombre: Torreblanca. La primitiva iglesia de San Francisco". Revista de Fiestas de Torreblanca.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

ANÁLISIS DE LOS TOPÓNIMOS: "LUBRICATUM" / "RAHAL AL-LOBRECATI"/ "TURRIS DE LUPRICATO".

En homenaje a mi amigo Enrique A. Llobregat, por tu investigación sobre el topónimo "Lupricato", por tu obra, por tu trabajo, por tu ser... Gracias. In Memoriam. Nos vemos y hablamos.

LA PERDURACIÓN DE UN TOPÓNIMO DE LA VIA AUGUSTA: LUBRICATUM / RAHAL AL-LOBRECATI/TURRIS DE LUPRICATO".

Textos de ENRIQUE A. LLOBREGAT.

Esta nota es fruto del azar más peregrino. De una parte el análisis de un topónimo de la calzada romana registrada por el "Ravenate" de cara a la preparación de un estudio (1); de otra una lectura de A. Poveda en la que aparecían unos gentilicios curiosos por su referencia clara a mi propio apellido. En principio nada llevaba a comunicarlos salvo una cierta curiosidad por lo raro que a veces es fructífera. Ella me llevó de la mano de Poveda, a consultar algunos datos más con Pierre Guichard que me proporcionó una vía clave para seguir adelante en la encuesta. En fin, una vez elaborada la hipótesis, J. Gil me ayudó mucho con su conocimiento geográfico de las tierras de Castellón y con el aporte de subsidios bibliográficos. Vaya a Pierre Guichard, a Ángel Poveda y a Pepe Gil mi agradecimiento por su capital ayuda. La exploración no está conclusa, pero con lo allegado hasta el momento pienso que se puede hacer una primera y apresurada exposición cuyo principal fin es el de despertar en los lectores que posean alguna información el deseo de terciar en el tema con lo que todos saldremos ganando, historiadores de la antigüedad romana hispánica, arabistas y medievalistas así como los afectos a la geografía antigua e incluso a la toponimia.

"EL TRAZADO DE LA VÍA SEGÚN EL ANÓNIMO DE RAVENA".

Textos de ENRIQUE A. LLOBREGAT. Lo he reestudiado recientemente (2) y tan sólo me voy a detener en el análisis de la mansión Rubricatum / Lubricatum. Paralelizable con la Roubrikata de Ptolomeo (II, 6, 72) la toponimia posterior hace fuerza sobre la forma Lubricatum, y aun Laubrícatum, como figura en la Geographia de Guido. Precisamente esa forma nos conduce -conociendo el topónimo posterior- a una fuente islámica para Guido y aun para el Ravenate ya que la inicial Lau nos muestra la posibilidad de una lectura latina de un topónimo escrito en caracteres árabes que comenzaría por lam waw, lo que daría pie, en un lector no avezado a transcripciones como Lu-, Lo-, o incluso Lau. Precisamente Lubricatum / Rubricatum es una de las mansiones de la vía romana que por su aparición tardía en los textos plantea fuertes problemas de identificación a los autores, que se inclinan por un topónimo desplazado que aludiría a tierras cercanas al río Llobregat (Roubríkatos potamos) en opinión de Roldan (3) o a una no identificación apoyada en la alteración del orden de los topónimos de la vía (4) que dice textualmente que es un lugar de "difícil localización". Efectivamente, la lista de topónimos del Ravenate a partir de Dertosa muestra alteraciones de orden, quizá debidas a incuria de los copistas, pero que son -al parecer- bastante evidentes. Es un factor más que contribuye a la dificultad de la reducción y a la falta de un tracto sucesivo de topónimos que por primera vez se insinúa en esta nota.

BIBLIOGRAFIA: (1) Enrique A. Llobregat, Relectura del Ravenate: dos calzadas, una mansión inexistente y otros datos de la geografía antigua del País Valenciano, Lucentum, II, 1 983, 225-42. Ibíd. La geografía antiga valenciana i «l'Anónim de Ravenna»; notes de lectura, L'EspMI, 17/18, 1.983, 99-111. (2) Videnota 1. 103.

UNA CLAVE DE LOCALIZACIÓN: EL RAHAL ALUBRECATI.

Textos de ENRIQUE A. LLOBREGAT. En un reciente artículo, Poveda aludía a unos moros que figuran en el "Repartiment" de Mallorca y que procedían de un Rahal Alubrecati (5). A mayor abundamiento señala que rahal hay que entenderlo en el sentido de parada, jornada o descanso, lo que se avenía perfectamente con la posta de la vía romana y la mansio Lubricati quedaba calcada semánticamente por el rahal al-Lubrecati. Señalaba además que este lugar se encontraba en un área comprendida entre Alcalá de Xivert y Burriana. La comprobación del dato me vino tras un despojo lento de los índices de la edición Ferrando del «Repartiment» de Valencia (6), sensiblemente mejor que las anteriores y contemporáneas que pecaban en el último caso de excesivo aragonesismo. Entre los habitantes de la ciudad encontramos un discreto grupo de gentes que, por su gentilicio, provienen de aquel lugar. Hay un Abdalla Lobrecatí (1611, 3670), un Aly Lobrecatí (1 526, 1 527), un Mahomat Alquinet Lobrecatí (3627) o incluso un simple Lobreccatí (3288).

BIBLIOGRAFIA: (3) J. M. ROLDAN, Itineraria Hispana, Valladolid, 1975. (4) J. G. MORÓTE, El trazado de la Via Augusta desde Tarracone a Cartilágine Spartaria. Saguntum, Papeles del Laboratorio de Arqueología de Valencia, 14, 1979, 139 ss. Cf. ibíd. el manuscrito de la Memoria de Licenciatura, que he podido consultar por gentileza del autor, en el que se hace la afirmación citada. (5) A. POVEDA, Toponimia árabe musulmana efe Mayúrqa. Awraq, 3, 1980, 98 ss. (6) Llibre del Repartiment de Valencia, edición dirigida por A. FERRANDO FRANCÉS, Valencia, R. Vicent, 1979.

LA PERDURACIÓN DE UN TOPÓNIMO...

Textos de ENRIQUE A. LLOBREGAT. La evidencia no dejaba lugar a dudas y a mi juicio parece lícito de momento y dentro de la hipótesis-identificar el topónimo tardorromano con el rahal al-Lobrecatí de los repartimientos de Mallorca y Valencia. El emplazamiento geográfico del topónimo quedaba, de todas maneras, en el aire. A tal fin me dirigí a P. Guichard que tenía documentación sobre el topónimo según me comentó Poveda. Con su gentileza acostumbrada respondió a vuelta de correo, indicándome un documento del rey don Jaime en que había una mención relacionable con el lugar que me inquietaba. Se trata de la donación que hizo el rey al obispado de Tortosa en 27 de abril de 1225 (esto es antes de la conquista) de los castillos de Mirabet y de Zúfera y de sus respectivos territorios (7). Seguidamente copio la parte geográfica del texto del documento que es la que nos interesa en este asunto: «... damus... in perpetuum ad habendum et possidendum dúo castra, videlicet castrum Mirabeti et castrum Cufere, quorum affrontaciones taliter terminantur: includunt quidem isti termini omnia et tota montanea de Abinzulus et vadunt alatalaya de Aliub Abenzugaya et de Abenirrabe usque ad turrem de Lupricato et usque ad mare et de mari usque ad Coves et de Coves sicut vadit via maior usque ad Tauranza et vadunt usque ad Almaiexer et de Almaiexer usque ad Penes et de Penis usque ad Rafalvazir et de Rafalvazir usque ad Gaidenes ed de Gaidenes ad Euxer usque ad Zuferam et sic revertuntur ad Mirabetum...». Hay que destacar, antes de entrar al análisis de los topónimos, la mención de la Via Maior que nos pone en el ámbito de la calzada romana a mi juicio y al de otros autores mejor conocedores que yo de la geografía castellonense y de su documentación medieval (8). Con cartografía de diferentes escalas busqué, en vano, alguno de los topónimos presentes en la donación. Todos ellos habían desaparecido con los años y salvo Coves, que evidentemente aludía a Coves de Vinromá, ninguno de los otros era identificable. Estaba además la noticia de Poveda, de hallarse el emplazamiento del rahal Lobrecati entre Burriana y Alcalá, lo que aún complicaba más el análisis. Busqué después en la bibliografía, con escasa fortuna. Sin embargo, un estudio de M. Betí (9) daba alguna luz aunque quizá no toda la que hiciera falta. Publicado en 1921, no debe de haber habido muchas aportaciones sobre el tema ya que en época reciente otro artículo de Francisco Roca Traver reproducía lo esencial del mencionado sin modificación alguna (10).

BIBLIOGRAFIA:

(7) Documentos de Jaime I, I, 66. Edición A. CABANES y A. HUICI, Valencia, Anubar, 1976, 137.

(8) F. ESTEVE GALVEZ, El abrigo rupestre del Assud d'Almazora y su yacimiento arqueológico. Archivo de Prehistoria Levantina, XII, 1969, 45: «este último pasó a ser la Vía Augusta... via maior de que hablan documentos medievales».

(9) M. BETI, El castillo de Mirabet y sus sufragáneos. Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura, II, 1921, 186-87,300-303.

(10) F. ROCA TRAVER, El origen de un nombre: Torreblanca. La primitiva iglesia de San Francisco. Revista de Fiestas de Torreblanca.  Análisis de la donación del rey don Jaime Seguiré punto por punto las atribuciones de M. Betí que de entrada explica que el distrito de Mirabet ocupaba el castillo de Albalat, la villa de Cabanes y los lugares de Benlloch y de Torreblanca. Por lo que hace a los topónimos individuales identifica y reduce la montaña de Abinzulus a la parte oriental del desierto de las Palmas, con dudas. Abenibarre lo paraleliza con una Subarra mencionada en las cartas pueblas de Benlloch y de Villanueva. Por lo que hace a la Turris de Lupricato «creemos que es esta torre la actual Torreblanca». Coves, «se refiere a la frontera del término general de Coves y por tanto la de Villanueva». Almaiexer figura con el nombre de Almediexer que es uno de los límites de la carta puebla de Villanueva. Penes  (= peñas a su juicio) lo identifica, con dudas, con la sierra de En Garcerán. Rafalvazir es un poblado de la Vall d'Alba. Gaidenes sería el monte Gaidó, a poniente de Cabanes. En fin, Euxer sería el valle donde está el santuario de Les Santes, en término de Cabanes. Francisco Roca añade como novedad que Almaiexer es la partida de Almedíxer, del término de Torreblanca y también se muestra convencido de que la Turris de Lupricato sea la actual Torreblanca. El área así descrita es relativamente homogénea y podría formar un conjunto coherente. Se podría enclavar entre las actuales Coves de Vinromá, Alcalá de Xivert, Vilanova d'Alcolea, Vall d'Alba, Cabanes, Orpesa y Albalat. Pero los conflictos y las complicaciones surgen cuando intentamos seguir una delimitación de acuerdo con el orden de las menciones del documento de donación de don Jaume y apoyándonos en las atribuciones de mossén Betí. Desde la montaña de Abinzulus que quedaría a levante de la línea entre Borriol y la Puebla Tornesa va a Benlloch y Villanueva de Alcolea. De aquí a la ignota torre de Lupricat - que no puede ser Torreblanca porque ha de estar sobre la vía romana del interior- y que no tiene aún reducción exacta. De esta torre va al mar, un dato más que no conviene a la reducción de Torreblanca, y desde la mar a Coves (de Vinromá). Desde allí, siguiendo la vía romana (sicut vadit via maior) a Tauranza (?) y Almaiexer, dentro del término municipal de Torreblanca según Roca. El último tramo de esta delimitación sigue por la sierra de En Garcerán, el monte Gaidó y Euxer, ambos en término de Cabanes. Sea por lo hipotético de muchas de las reducciones o porque están claramente erradas las identificaciones, la línea que sobre el mapa se puede trazar siguiendo estos puntos es caótica e informe. Amén de que no ayuda nada en la búsqueda del emplazamiento de la Turris de Lupricato.

Una hipotética identificación: Mapas en mano y con el trazado de la vía que está bastante bien analizado en sus líneas generales por Morote, que recoge con precisión toda la perduración de un topónimo... / Llobregat la bibliografía anterior (11) aparece un lugar con yacimiento romano y con un topónimo evocador: L'Hostalot. Muñoz Cátala nos señala el lugar y hace especial hincapié en su importancia (12) como yacimiento romano, emplazado dentro del término de Villanueva de Alcolea, junto a la carretera de Castellón a San Mateo. Normalmente se atribuye a este lugar otra reducción toponímica, lo que no sería óbice para emplazar aquí Lubricatum y buscar otro lugar para Hildum. No obstante, todo está en el aire, y sólo una profundización en los topónimos de la donación de los castillos de Mirabet y Zufera, en la cual sigo trabajando, nos podrá dar alguna luz sobre el tema. Quede por el momento la propuesta de identificación entre los tres topónimos: la bajorromana Lubricatum, el altomedieval Rahal al-Lobrecatí y la turris de Lupricato. Si se acepta la ecuación, la reducción a lugar o despoblado actual será factible en la medida que se pueda afinar la topografía descrita en el documento o si se encuentra algún otro subsidio que complemente e ilustre lo ya conocido. En ello estoy por el momento y ya habrá ocasión de volver sobre el tema en estas páginas cuando existan suficientes novedades.

(11) O.c nota 4. (12) A. MUÑOZ CÁTALA, Algunas observaciones sobre vías romanas de la provincia de Castellón, Archivo de Prehistoria Levantina, XIII, 1972, 149 ss. 107.

ENRIQUE A. LLOBREGAT: Enrique Arturo Llobregat Conesa,​ más conocido como Enrique Llobregat o Enrique A. Llobregat (nacio en Valencia el 10 de mayo de 1941​, falleció en Alicante el 28 de agosto de 2003)​, es arqueólogo y profesor universitario, especializado en arqueología ibérica, que a sido destacado por sus trabajos sobre la Contestania y las excavaciones en las zonas arqueológicas de la provincia de Valencia y Alicante. Enrique A. Llobregat es Licenciado en Filosofía y Letras, sección Historia, por la Universidad de Valencia en 1963, se doctoró en la misma universidad en 1968 con una tesis sobre la Contestania ibérica, con la que obtuvo el premio extraordinario de doctorado. El núcleo de su tesis dio lugar a su obra más reconocida que lleva el mismo título y que es considerada una obra de referencia sobre arqueología ibérica.​ En 1963 fue nombrado profesor ayudante en la cátedra de Arqueología de la Universidad de Valencia, puesto que ocupó hasta 1966, cuando ganó la plaza de conservador del Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ), del que fue nombrado director (1966-1996).​ En 1964 obtuvo una beca de la dirección general de relaciones culturales del ministerio de Exteriores del gobierno español para formarse en la "École Bíblique et Archeológique Française" en Jerusalén y tres años más tarde, otra beca que le permitió investigar el desarrollo del neolítico en el norte de África (Marruecos). Compaginó su trabajo de director del MARQ con el de profesor del Colegio Universitario de Alicante, después Universidad de Alicante (1969-1974). Como arqueólogo e investigador, llevó a cabo excavaciones y dirigió muchas de ellas en distintos yacimientos del levante español, como el de la Illeta dels Banyets de la Reina, el Tossal de Manises o el grupo de trabajo que halló la dama del Cabezo Lucero en Guardamar.​ Ocupó responsabilidades en muchas de las instituciones culturales relacionadas con la arqueología y la historia antigua en la Comunidad Valenciana. Autor de más de un centenar de publicaciones, trabajos, comunicaciones y ponencias, entre sus libros más destacados se encuentran "Contestania Ibérica" (1972),​ "Els orígens del País Valencià: (des dels primers homes fins al Rei Jaume I)" (1981), o la coordinación de "Historia de la ciudad de Alicante" (1990). Enrique A. Llobregat fue nombrado académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos en 1973, de la Real Academia de la Historia en 1986 y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1989; fue además miembro del Consejo Valenciano de Cultura (1985),​ doctor honoris causa por la Universidad de Alicante y recibió la Medalla de Oro de su ciudad natal en 1995. A título póstumo, el ayuntamiento de Alicante lo nombró Hijo Predilecto de Alicante.


ARCHIVO FOTOGRAFICO. ENTORNOS DEL MONTE TORMASAL.
El Tormasal son las montañas
 del fondo de la imagen